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JUICIO HISTÓRICO Y FALTAN LOS OTROS

JUICIO HISTÓRICO PERO FALTAN LO$ OTROS$

Con un mezcla de alegría y dolor al recordar los miles de masacrados, recibimos ayer la noticia que Efraín Ríos Montt (ex militar y ex jefe de Estado de facto) y José Mauricio Rodríguez Sánchez (Ex director de la temible y atroz inteligencia militar, G2) irían, por fin, a juicio por genocidio y deberes contra la humanidad.  Aunque el recuento del caso en particular es de 1771 víctimas, todos acá y en el mundo sabemos que fueron muchos más.  De cualquier manera, el júbilo, entremezclado con dolor, se hizo escuchar ayer al conocer la resolución del Juez Gálvez.  Es en efecto, como se dice, en las condiciones actuales de Guatemala, con el poder que aún ostentan el ejército y la oligarquía, un juicio histórico que merece no sólo el aplauso para quienes lo llevan adelante, sino todo el apoyo para que se sostenga a pesar de las apelaciones que seguramente vendrán.  Felicitaciones a las organizaciones que con tanta valentía han llevado estos casos.  Un abrazo solidario y revolucionario a los familiares de las víctimas.

Los ojos de los enterrados hoy miran a sus verdugos y pueden, por fin, empezar a cerrarse.

Sin embargo, faltan los otros. 

Es un camino largo pues no solamente faltan otros militares, ex jefes de la judicial y policías, ex miembros de los cuerpos paramilitares y tantos otros, sino otro sector igual de culpable y que hasta el día de hoy, aún no ha sido visto, ni siquiera en los corredores de los tribunales.  Nos referimos a todos aquellos que financiaron la contrainsurgencia.  Todos aquellos de grandes apellidos pomposos, que se visten de blanco ante los banquetes sociales y que, por debajo de la mesa, financiaron los escuadrones de la muerte, los secuestros y asesinatos de dirigentes sindicales. Los que desde sus estancias y fincas mandaron a asesinar a dirigentes campesinos. Los que financiaron o son dueños de los grandes medios de comunicación y que colaboraron y aún colaboran con criminalizar las luchas sociales. 

Todos ellos, los que se sienten dueños del país, los que se jactan de ser quienes dan el empleo sin decir que son empleos con salarios de hambre, ese CACIF que apenas hay una voz que se alza contra una injusticia, corren al Ministerio Público a somatar la puerta para interponer denuncias.  Esos, que apenas se habla de destinar una parte de la tierra para producir alimentos en un país con la mitad de la niñez muriendo de hambre, corren a tirar de los hilos a sus marionetas en el Congreso para que no se apruebe la Ley de Desarrollo Rural. Esos, que critican la participación del Estado en los servicios públicos, pero apenas tienen un problemita financiero, corren a pedir al Estado subsidios y que les salve de sus metidas de pata.  Esos, que más bien se sirven a manos llenas del Estado al que critican, al estructurar el sistema y las leyes a su antojo, esos también tienen las manos manchadas de sangre.

 

¡También fueron y son responsables!

Por la justicia y el castigo de todos los responsables

del genocidio e injusticias en nuestro país…

 

LA LUCHA SIGUE